La Sombra

Recuerdo cuando era adolescente y me gustaba alguna chica, siempre pensaba en ella y hacia hasta lo imposible para ganar su aprobación.
Siempre estaba detrás de ella como una sombra.

Cuando te conviertes en la sombra, tratas de ganar su aprobación y estar siempre para ella.
Yo creía que estar siempre disponible para ella, era lo mejor que podía hacer para poder conquistarla.
Muchos hombres siguen siendo la sombra de toda chica que les gusta, no solamente en la adolescencia como a mi me paso, sino en su edad adulta.

Ser la sombra de una chica no te ll- evara muy lejos.

Debes de dejar de ser la sombra de cualquier mujer que te interese INMEDIATAMENTE si es que quieres llegar a algo con ella.

Las mujeres no quieren tener sombra. Ser La Sombra demuestra estos pun- tos:
• Que eres débil y necesitado
• Que solo estas al pendiente de esa mujer y no tienes otra cosa mas en tu vida mas que ella.
• No soy interesante, ni tengo me- tas en la vida, soy una persona común.
• No salgo con otras chicas, eres mi única oportunidad para conseguir novia

Dejemos de ser la sombra de toda mujer que nos guste.

Lo que tenemos que hacer para tener magnetismo con las mujeres es, usar lo contrario.

Ya sabemos que ser la sombra de una chica que nos gusta no da resultados, lo que tenemos que hacer es no estar disponibles para ellas.
Debemos de aprender a que nos extrañen.

Lo que es escaso, es lo que vemos como lo que tiene más valor, y lo que es abundante es como algo predecible y no muy interesante para las mujeres, lo ven como rutinario “siempre va a estar ahí para mí”.

En algunas películas, habrás visto que siempre cuando alguien ya tiene a la chica a sus pies o que la chica lo in- vita a pasar a su casa, para tomar una copa o algo parecido, el hombre contesta “la verdad que ya es muy tarde, estoy muy cansado y me tengo que levantar temprano” esto en realidad es mentira.

A cualquier hombre le encantaría pasar a la casa y tomar unos tragos y “dejarse llevar por la noche”, pero en realidad esto lo que hace es crear tensión sexual y más atracción, dejas queriendo más a la chica que te interesa y sabe que no eres fácil y eso les gusta.
Lo que te estoy tratando de decir con este ejemplo, es que voluntariamente

limites tu disponibilidad para que ella este atraída a ti.

Muchos hombres que hablan con prospectos, tienen miedo a decir que tienen muchas pretendientes (mujeres).

Dicen cosas como “No, no tengo amigas para nada, solo estas tu ahora” o otras frases mejores, que me dan escalofríos “Solamente tu, no te preocupes”.

Esto es otra vez convertirte en La Sombra.

A las mujeres les atrae un macho dominante, los hombres que son más aptos para la supervivencia de la especie.
Y que es lo que un macho dominante tiene a su alrededor?

Más hembras.

Por eso, hay que darnos a desear, no dependemos de esa mujer que nos interesa, ella es una mas de tu grupo elite de mujeres que conoces, y si ella no quiere pues ella se lo pierde.

Diciendo que tenemos pretendientes o prospectos sube tu nivel y te con- viertes en un macho dominante que no dependes solo de ella.
No te dejes engañar por paradigmas viejos, que solo te mantienen atas- cado.

Compraste este libro por que estas dis- puesto a aprender. Confía en mí, yo ya lo viví y por experiencia propia te digo que, esto funciona.
Hay que recordar que no queremos ser la sombra, por que eso nos llevara

a recordar vivencias pasadas cuando no comprendíamos por que no le gustábamos a esa chica.
Aumentas el interés de ella hacia ti.

Le haces saber que “juegas” bien y que no le vas a mostrar todas tus cartas desde el principio.

No vas a descubrir todo tu juego y cometer el error de decir “me gustas”, esto te baja de nivel y ahora ella tiene el control, y eso no lo queremos, verdad? Este tema lo veremos mas adelante.