“Seamos amigos”
Cuando una mujer te dice “Seamos amigos”, lo que realmente está dicien- do es “Me caes bien, pero no me atraes lo suficiente como para acostarme contigo”
¡¡¡¡¡¡Que!!!!!!
¿No odias cuando esto sucede?
Creo, que esa frase maldita de “Seamos amigos” es como si te metiera en una jaula, donde tiene a todos sus “amiguitos” con los que no quiere tener relaciones sexuales y solo te quiere para contarte sus aventuras que tiene con otros “hombres libres”.
Descubrí como darle la vuelta a la tortilla e invertir la situación.
¿Cómo?
Durante la cita, hablo de cuánto me gusta hacer nuevos amig@s y conocer antes que nada a la otra persona. Le digo, “Tengo la intuición de que tú y yo podemos llegar a ser buenos amigos”
Siempre soy yo quien le dice que “quiero ser tu amigo” o “salir juntos como amigos” dejarle bien claro, que te gusta conocer nuevas personas.
Ya que queda claro que somos “solo amigos” la empiezo a seducir como loco y le lanzo indirectas y bromas relacionadas con el sexo.
Estoy creando una idea en ella, de que yo tengo el control, y yo decido si ella me agrada y quiero llegar a más.
Esto se torna interesante por que ella probablemente nunca antes se ha tenido que topar con este tipo de situaciones.
Si primero hablas con ella de ser amigos, eso te servirá para recordar que debes mirar más allá de la belleza física para averiguar qué tipo de persona es.
Puedes continuar con este juego de “seamos amigos” indefinidamente. Incluso cuando empieces a salir con ella, sigue hablando frecuentemente de ello.
Se me hace muy interesante, tomar esta postura de “ser solo amigos” pero en realidad estas jugando con ella, le estas mandando diferentes señales que la confunden.
Como las viejas peliculas del viejo oeste donde los vaqueros no decian que querian a la mujer, sino que solo actuaban.
Es decir, no le decian “Te quiero” “Te amo” simplemente la besaban en la boca, y implicitamente era un “Te amo” pero con un poco de duda alrededor, y esos son los verdaderos secretos del seductor.
Confundir a la mujer, y tenerla tirando de hojas de girasoles jugando el juego de “no me quiere, si me quiere”.
Debemos de ser impredecibles, para no caer en la jaula del seamos solo amigos. Tomar el control es fundamental, por que, asi ellas ya no tendran las ar- mas para decir esas malditas palabras que tanto odiamos.
A jugar su juego. Somos mejores
